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Entrevista a Isabel Martin Arija, directora general de Caja Rural de Salamanca en La Gaceta26/04/2020

Líderes antes la crisis

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-¿Cómo definiría la salud de la que goza hoy en día Caja Rural de Salamanca?

Somos una entidad solvente, estable y con buen servicio. Siempre hemos mantenido una gestión prudente y profesional y en estos momentos hemos demostrado nuestra capacidad de adaptación con casi el 70% de nuestros profesionales en teletrabajo. Seguimos dando servicio en todas nuestras oficinas para intentar solventar los problemas de nuestros socios y clientes

 

-¿Cómo afectó la crisis de 2007 a la entidad?

La crisis pasada afectó a todo el sistema dejando a mucha gente sin empleo y destruyendo parte del tejido productivo. Fueron momentos duros al tener que enfrentarnos a situaciones provocadas por una especulación con nocivas consecuencias. Pero superar con éxito momentos difíciles refuerza a las organizaciones y hoy estamos más preparados que nunca para afrontar el futuro.

 

-¿Se había conseguido remontar el vuelo?

Un crecimiento moderado de la economía como teníamos al final de 2019, permitía realizar cambios en los modelos productivos. Las empresas, pymes y autónomos son ahora más competitivos y tienen interiorizado que estamos en un mercado global, los últimos años nos hemos centrado en ofrecer novedades tecnológicas para empresas y particulares y productos específicos en comercio exterior. Y como siempre, el mejor servicio de proximidad.

 

-¿Cómo analiza la actual crisis?

Mi primer pensamiento es para las personas que están falleciendo en esta lucha, para el dolor y la soledad que muchas familias tienen que afrontar. La pandemia nos ha hecho conscientes de nuestra fragilidad personal y social.

 

Todos teníamos planes de contingencia para diferentes escenarios pero esta crisis sanitaria nos ha obligado a paralizar la actividad económica a nivel mundial como nunca antes y es imposible saber hoy cuál será su duración y con ello su profundidad, lo único seguro es que nos enfrentamos a un tiempo de profundos cambios, en los relaciones sociales, económicas y en nuestra sensibilidad moral. Nuestra economía centrada en el turismo tiene que reinventarse y será necesario planificar cambios en la estructura productiva española.

 

-¿La repercusión será similar a la anterior crisis?

La repercusión económica será importante y su calado dependerá de nuestra gestión de la salida de la crisis sanitaria, de que seamos capaces de descubrir una vacuna a tiempo pero sobretodo de nuestra capacidad de adaptación a las nuevas circunstancias. Esperar una salida de la crisis en V es como esperar que la pandemia solo haya sido una pesadilla. Dejará secuelas y planteará oportunidades.

 

-¿Está preparada la entidad que dirige para afrontar este nuevo envite?

Sin duda, tenemos todos los recursos a disposición de nuestros clientes para juntos, afrontar este difícil momento. Damos apoyo tanto con la financiación ICO para COVID-19 y con líneas propias, también ofrecemos facilidades en atender los compromisos que cada empresario, autónomo o particular tenga. La viabilidad de nuestros clientes es nuestro propio futuro. Todas las oficinas de Caja Rural están operativas desde el primer momento para dar servicio e información a nuestros clientes. Los profesionales de Caja Rural de Salamanca han demostrado valentía, coraje y adaptación para en un tiempo record recuperar la actividad y desafiando el riesgo, volcarse en clientes y socios para asumir un papel activo en la recuperación. Aprovecho desde aquí para agradecerles esa dedicación.

 

-¿Se dejará sentir en el balance final de 2020?

Conseguir este año un resultado brillante sería hasta indecente. En el momento actual es prioritario poner a disposición de nuestros clientes todo aquello que necesiten, asumiendo que pueda repercutir en las cuentas anuales, su futuro es nuestro futuro. Esta crisis sólo la superaremos juntos.

 

-¿Cuáles son las claves para que un cliente siga confiando en Caja Rural?

Realizar una banca ética, sin comercializar productos con un riesgo implícito no deseado por el ahorrador, consigue que nuestros clientes tengan un alto grado de fidelización. La relación de cada persona con su entidad financiera está basada en la confianza, eso se consigue en el día a día y esa afirmación es también extrapolable a nuestra relación con las empresas. Somos un aliado a largo plazo para solventar sus necesidades financieras

 

-¿Dónde está ahora mismo el grueso de la clientela de la entidad?

Tenemos una segmentación diversificada, nuestros orígenes están en el sector primario que es una parte importante en la Caja, pero el crecimiento de los últimos años ha sido principalmente en empresas, autónomos y particulares.

 

-¿Cómo hará frente la entidad a esta crisis económica?

Somos conscientes de las dificultades que sufren muchas familias por diferentes motivos, bien sean trabajadores por cuenta ajena como por cuenta propia. Queremos ayudarles a salir de esta situación con realismo, con las herramientas que cada uno necesita. Una baza ante esta situación es la mejora en las comunicaciones telemáticas, los avances tecnológicos y los canales digitales, ello nos permite realizar un trabajo eficaz.

 

-¿Qué papel deben de jugar ahora las entidades financieras ante la crisis económica que se nos avecina?

Como actividad esencial, las entidades financieras tenemos una responsabilidad vertebradora, damos un apoyo financiero necesario aportando liquidez en los momentos que se necesita, así como un servicio imprescindible en el mercado global en el que nos movemos. Y en nuestro caso añadimos a esa responsabilidad nuestra sensibilidad social y la visión a largo plazo que es parte de nuestro ADN. Sólo en la proximidad se desarrolla la empatía y nosotros somos una entidad financiera que se mantiene cerca.

 

-¿Cómo estimular el gasto para que la economía crezca?

Hay que realizar cambios estructurales apostando por una industria diversificada que genere recursos, no podemos depender únicamente del sector servicios como motor de la economía, hay que analizar la demanda actual y futura y fomentar políticas de inversión en sectores estratégicos como son los tecnológicos, energéticos, sanitarios… Investigación, desarrollo e innovación son las bases del crecimiento. El mercado lo sabe, pero en estos momentos hay que ayudar al mercado en la recuperación.

 

 

 

-¿Las familias volverán a apostar por el ahorro? ¿Eso es bueno o no?

Las familias han bajado estos últimos años su endeudamiento lo que se traslada en un mayor ahorro, eso es bueno porque da seguridad a las economías domésticas y posibilidades de invertir. En toda crisis hay un aprendizaje y en la crisis anterior comprendimos que no podíamos vivir por encima de nuestras posibilidades. El consumo, tan importante para que la economía se recupere tiene que ser cada vez más sostenible y se hace prioritario pensar a largo plazo y entender que el Estado tendrá que hacer frente a costes sociales muy fuertes en los próximos años y que si queremos mantener nuestra capacidad adquisitiva en el futuro, deberemos gestionar adecuadamente nuestro ahorro y nuestra inversión.

 

-¿Cree que el Gobierno central está tomando las medidas necesarias?

La obligación del ejecutivo es ayudar a la iniciativa privada a salir de esta situación, velando para que en la salida la desigualdad se reduzca. Se están dictando Reales Decretos todas las semanas que el tiempo dirá si son acertados. Pero no podemos permitirnos actuar sin una planificación seria, consensuada y asumida por la sociedad. Las medidas paliativas no son más que una terapia de choque, luego hace falta tenacidad para recuperar nuestro tejido productivo y crear riqueza para todos.

 

-¿Qué echa de menos en las diferentes propuestas lanzadas por las

Administraciones?

Previsión a medio y largo plazo, la previsión nos lleva a la predicción, así podremos anticiparnos a otras futuras situaciones sanitarias con mayor eficacia. Comprendo que en los momentos duros, cuando el sistema sanitario se desborda no es fácil planificar, pero no habrá recuperación firme si no es la consecuencia de la reflexión y el análisis.

 

-¿Diría que es la peor crisis que vive España desde la Guerra Civil?

Hay una diferencia de anteriores crisis económicas que es la dura vivencia de millones de personas con familiares enfermos y muchos miles de fallecidos. Hemos visto a nuestros mayores y aun a personas jóvenes terriblemente golpeadas por la pandemia, por eso, esta situación es diferente a todo lo vivido en las últimas décadas y dejará cicatrices más profundas.

 

-¿Se estima cuánto tiempo durará dicha crisis?

Me gustaría ser optimista, pero ni los propios investigadores, epidemiológicos y virólogos se aventuran al respecto. Parece que hasta que no tengamos vacunas contrastadas tendremos que estar en esta lucha.

 

 

-¿En Salamanca se sentirá de manera especial dicha crisis o no tiene por qué?

Salamanca ha sido una provincia muy golpeada por la enfermedad. El sector servicios es nuestra actividad principal junto con el sector primario y la Universidad. Cada uno de ellos tiene necesidades concretas, logísticas, financieras y todos necesitan que la sociedad recupere la normalidad. Tenemos que apoyar tanto desde las instituciones como todas las entidades privadas y financieras para llegar cuanto antes a esa situación de confianza, en ello estamos y quiero dar un mensaje firme de que lo lograremos.

 

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