Queridos socios:
Parece que hace solo un instante que empezamos a oír los rumores de que el mundo global iba a verse inmerso en una profunda crisis económica y llevamos ya prácticamente cuatro años capeando un temporal con el que nadie contaba hace una década.
Después de vivir espléndidos momentos de prosperidad y estabilidad presupuestaria y furia inversora en todos los frentes desde me- diados de la década de 1990 y hasta bien entrado el nuevo milenio, la historia se repite y nos ha recordado que nadie ni nada es tan bueno como en los mejores momentos.
En Caja Rural de Salamanca creemos en esa idea a pies juntillas pero, para ser leales a la verdad, hay que poner de manifiesto la otra cara de la misma moneda. Y es que nadie ni nada es tan malo como en sus peores momentos. Atravesamos una época complicada e inquietante pero es en estos momentos cuando tendemos a sacar lo mejor de nosotros mismos.
Los resultados de nuestra cooperativa de crédito están a la vista y a disposición de quien desee examinarlos. El beneficio después de impuestos se ha reducido ligeramente durante los últimos años como no podía ser de otra forma, ya que ninguna entidad financiera, y menos una tan cercana al socio y al cliente como la nuestra, quedan liberadas de la influencia del contexto económico mundial, europeo y nacional. Todos hemos tenido que apretarnos últimamente el cinturón y, probablemente, unos, más que otros, y con- templar con mayor o menor impotencia cómo el trabajo profesional, solícito y generoso llegaba a ser infravalorado hasta extremos sorprendentes pero es en esos momentos cuando el talento, el ánimo y el esfuerzo comienzan a brillar para conseguir que nuestros socios y clientes se sientan orgullosos y vean acrecentada su confianza en nuestra gestión.
Caja Rural de Salamanca ha mantenido un índice de crecimiento sostenido y moderado durante muchos años y no ha perdido ni un ápice de su compromiso económico y social con todos los entornos donde desarrolla su trabajo y donde amplía progresivamente su implantación. No nos preocupa haber visto coyunturalmente reducido el beneficio que cualquier sociedad cooperativa desea y necesita para prosperar y hacer que prosperen sus socios porque nos consta que el futuro volverá a mostrar su mejor cara siempre que trabajemos con ahínco.
La cuenta de resultados de la cooperativa de crédito nos permite conservar la tranquilidad, ya que somos conscientes de que seguimos la línea correcta de actuación, manteniendo disponibles nuestros mejores recursos, apoyando a la pequeña y mediana empresa, a los autónomos y a las familias, controlando cabalmente los índices de morosidad, que se mantienen muy por debajo de la media nacional, y permitiendo que nuestra capacidad y la confianza de nuestros clientes sean nuestros más importantes activos.
Seguimos trabajando. Seguimos avanzando. Gracias al esfuerzo de todos
I. ENTORNO ECONÓMICO
El ejercicio 2010 se encuadra dentro del marco de crisis financiera que la economía española lleva soportando estos últimos años, donde son las pequeñas empresas, los autónomos y los particulares quienes la aguantan estoicamente y sufren sus consecuencias. Aunque algunos pocos indicadores apuntan a una suave recuperación, ésta es mucho más lenta y menos enérgica que la de nuestros socios europeos o la de Estados Unidos que, por otro lado, observan cómo son los países emergentes quienes lideran la actividad económica mundial.
El último trimestre se cerró con un incremento intertrimestral del 0,2 % (interanual 0,6 %) del Producto Interior Bruto, que contribuyó a que el año terminara con un descenso de tan solo el 0,1 % de P.I.B., lejos del retroceso del año 2009, que fue del 3,7 %.
Desde el punto de vista del gasto, esto es fruto del buen comportamiento del sector exterior y de la recuperación de la demanda interna, a pesar de que ésta contribuye aún con tasas negativas. Por el lado de la oferta, todas las actividades crecieron salvo la construcción.
No obstante, esta situación no es suficiente para crear empleo ya que, según la EPA, éste se redujo, situándose en 18,4 millones el número de personas ocupadas. Por su parte, los parados alcanzaron la cifra de 4,7 millones elevándose, de este modo, la tasa de paro al 20,33 %. Esta cifra, comparada con los datos de Eurostat, supone más del doble de la media de la Unión Europea.
La mejora en la productividad, la moderación en los costes salariales junto con una relajación a final del año del tipo de cambio del euro inciden en una tímida mejora de la competitividad de nuestra economía, aunque acechada por unos niveles de precios al alza. En este sentido, el IPC interanual a diciembre se ha elevado al 3%.
El objetivo de déficit público propuesto por el Gobierno para el año 2010 se ha cumplido, situándose en el 9,27 % pero no ha impedido las tensiones en los mercados financieros que, después de los rescates de Grecia e Irlanda y las dudas sobre Portugal, se han manifestado en un mayor coste de la financiación de la deuda.
La elevación de la prima de riesgo, medida como la diferencia de rentabilidad entre nuestro bono a diez años con respecto al bono alemán y que marcó un máximo en noviembre llegando a los 264 puntos básicos, deriva de la falta de confianza de los mercados. Ésta no ha disminuido a pesar del ejercicio de transparencia que ha realizado el Banco de España con la publicación de las pruebas de resistencias (stress test) del sistema bancario español y el posterior reforzamiento de la solvencia de las entidades de depósitos con los cambios normativos de principios del 2011.
Con respecto a la economía de Castilla y León, durante el 2010 nuestra comunidad autónoma ha crecido un exiguo 0,1 %, siendo el sector primario el que mejor se comportó en el conjunto del año, con un crecimiento del 0,4 %. Aún así, no ha sido suficiente para crear empleo ya que descendió en todos los sectores excepto en el de servicios.
II. ANÁLISIS DE LA ACTIVIDAD DE LA CAJA
Estructura del balance
El activo total de la Entidad al cierre del ejercicio 2010 se eleva a 702,8 millones de euros. La composición del balance se distribuye en un 82 % en crédito a la clientela, un 9 % en depósitos en entidades de crédito, un 4 % en inversión en las carteras de títulos de renta fija y variable, un 3 % en activo material y el resto en caja y otros.
La financiación procede en un 84 % de los depósitos de nuestros clientes, un 10 % del patrimonio neto (capital, reservas y resultado del ejercicio), un 4 % de entidades de crédito y el resto corresponde a otros pasivos y el Fondo de Educación y Promoción.
El crédito a la clientela, excluido el efecto de “neteo” de las provisiones por insolvencia, alcanza la cifra de 592,7 millones de euros, que supone un incremento del 0,3 %. Su composición se distribuye en un 71% en deudores con garantía real, un 22 % en deudores a plazo y arrendamiento financiero, un 2 % en crédito comercial, un 2 % en deudores a la vista y un 2 % en dudosos. El 1 % restante corresponde a administraciones públicas, sector no residente, ajustes por valoración y otros activos financieros.
Los recursos totales de terceros se cifran en 679,7 millones de euros. Han disminuido un 0,5 %, redistribuyéndose su composición entre los incluidos en el pasivo y los registrados fuera de balance. Las cuentas a la vista (corrientes y libretas de ahorro) suponen, respectivamente, el 11 % y 36 %, las imposiciones a plazo el 39 %, los fondos de inversión el 8 % y los planes de pensiones el 4 %.
Detalle de la cuenta de resultados
Los intereses y rendimientos asimilado se sitúan en 19,2 millones de euros. El mayor peso procede de los correspondientes al crédito a la clientela, un 94 %.
Del mismo modo, los intereses deudores y cargas asimiladas alcanzan la cifra de 5,5 millones de euros, suponiendo el coste de los depósitos de la clientela, el 86 %. El margen de intereses alcanza la cifra de 13,8 millones de euros.
Las comisiones netas se incrementan en un 11,24 % contribuyendo junto con el rendimiento de instrumentos de capital, diferencias de cambio y otros resultados netos de explotación, a obtener un margen bruto de 18,7 millones de euros.
Los gastos de administración se sitúan en 12,1 millones de euros gracias a la contención de los mismos realizada durante el año, traduciéndose en una disminución del 2,6 % con respecto al año anterior.
La dotación neta del ejercicio al fondo de provisión para insolvencias de inversiones crediticias asciende a 2,9 millones de euros. También se han recuperado fallidos y otros fondos constituidos en ejercicios anteriores por un importe de 2,1 millones de euros. Estos movimientos, junto con la amortización directa de algunos activos, reflejan una merma en la cuenta de resultados de un millón de euros.
Con todo ello, el resultado de la actividad de explotación alcanza la cifra de 4,9 millones de euros. Incorporando otros resultados por deterioro de activos y ganancias procedentes de activos no corrientes en venta se obtiene un resultado antes de impuestos de 4,8 millones de euros.
Una vez detraídos el impuesto sobre beneficios y la dotación obligatoria al Fondo de Educación y Promoción, el resultado del ejercicio se eleva a 3,9 millones de euros.
Solvencia y recursos propios
Los recursos propios de la Caja ascienden a 69,8 millones de euros, de los cuales el 81 % corresponden a recursos propios básicos o TIER 1 y el 19 % a recursos propios de segunda categoría.
Los requerimientos de recursos propios por el Pilar I de Basilea II, derivados principalmente por el riesgo de crédito pero incluidos otros, como el riesgo operacional, ascienden a 38,5 millones de euros. Esto significa que la Entidad cuenta con un superávit de 31,3 millones de euros
A 31 de diciembre de 2010, la ratio de solvencia se sitúa en el 14,51 %, un 1,82 puntos porcentuales más que el ejercicio anterior. La ratio de capital principal, considerando el capital social, parte de las reservas, con exclusión de las procedentes de la revalorización de activos, y otras magnitudes de menor relevancia como plusvalías en la valoración de instrumentos de capital disponibles para la venta, se sitúa en el 11,92 %.
Riesgo de crédito
El saldo de dudosos al final del ejercicio es de 11,2 millones de euros, que supone una ratio de morosidad del 1,89 %. La cobertura del riesgo de crédito mediante fondos de insolvencia asciende a 15,5 millones de euros, que representa una ratio del 138,6 %. El 51 % de esa cantidad corresponde a cobertura genérica, el 36 % a cobertura específica del riesgo subestándar y el 13 % al resto de cobertura específica.
Con respecto a la concentración, el crédito a la clientela se distribuye en un 42 % el destinado a las economías domésticas y el 58 % restante a actividades productivas. El sector de la construcción y la promoción inmobiliaria, al que le corresponde el 11,0 % de la cartera de préstamos y créditos, ha perdido peso con respecto al año 2009, en un 1,6 puntos porcentuales.
Otros riesgos financieros
Con relación al riesgo de liquidez, la ratio de tesorería líquida a 31 de diciembre de 2010 asciende a 23,67 % y el indicador de cumplimiento a corto plazo es del 66,01 %.
La estimación del impacto negativo del riesgo de interés sobre el margen de intermediación sensible a los tipos de interés en el horizonte temporal de un año, medido por el desplazamiento de la curva de tipo ante una bajada de 100 puntos básicos es del 3,98 %.
Del análisis de duración de las partidas que forman el balance se determina que el valor económico de la Entidad es de 139,4 millones de euros. La sensibilidad de esta cifra ante una disminución de cien puntos básicos supone una variación negativa del 3,60 %.
III. OTROS ASPECTOS DE INTERÉS
La plantilla de la Entidad a finales del 2010 era de 190 personas, cuatro más que el año anterior. Se han realizado 240 acciones formativas, que supone que la plantilla de trabajadores y directivos del consejo rector han recibido más de 13.600 horas de formación.
Se han hecho remodelaciones en varias oficinas de la red comercial siendo las más significativas las realizadas en Béjar y Guijuelo. Asimismo, se han realizado evaluaciones de diversos centros trabajo, incluidos los servicios centrales, orientadas a la prevención de riesgos laborales.
Durante el pasado ejercicio se concluyó el despliegue de las líneas “wimax” con objeto de mejorar los accesos de las comunicaciones de datos.
En materia de seguridad, tanto en tarjetas como en banca a distancia por internet, Ruralvía, la Caja cuenta ahora con un “call center” especializado que analiza las operaciones sospechosas de ser fraudulentas, añadiendo confianza y tranquilidad a los usuarios de estos medios de pago.
Dada la actividad de la Caja, la Entidad no soporta riesgos ni compromisos relevantes relacionados con aspectos medioambientales, de los que se deduzca la necesidad de dotar alguna provisión contable en las cuentas anuales.
IV. FONDO DE EDUCACIÓN Y PROMOCIÓN.
El origen de fondos, 2,4 millones de euros, procede del excedente del F. E. P. de años anteriores más la dotación realizada durante el ejercicio.
En el año 2010 se han realizado aplicaciones por un importe de 0,3 millones de euros, destinando un 54 % a actividades cooperativas y de promoción sociocultural, un 13 % a formación de personal y un 33 % a publicaciones.
V. ACONTECIMIENTOS POSTERIORES
Desde el cierre del ejercicio y hasta la formulación de las cuentas anuales no se ha producido ningún acontecimiento o hecho relevante que tenga influencia en la evolución de la Caja.
VI. LÍNEAS DE TRABAJO PARA EL PRÓXIMO EJERCICIO
Uno vez implantada en todas las oficinas la herramienta informática y de gestión CRM (Customer Relationship Management), la Caja ha asumido el proyecto de la instalación de un nuevo entorno de trabajo en formato web, con objeto de mejorar los servicios financieros ofrecidos a socios y clientes. Este nuevo terminal financiero favorecerá la eficiencia en el trabajo diario y potenciará la capacidad comercial de la red de oficinas.
La Caja está colaborando en un grupo de trabajo liderado por Rural Servicios Informáticos y Banco Cooperativo Español, cuya finalidad es rediseñar los cuadros de mandos y de gestión, de forma que aporten información oportuna y relevante para mejorar la toma de decisiones en el día a día.
A raíz los últimos cambios normativos y dado que la Entidad cuenta con solvencia suficiente, no se considera necesario ni urgente remodelar la estrategia corporativa desarrollada durante los últimos ejercicios. No obstante, consciente de la reestructuración que está sufriendo el sistema financiero español, la Caja estará atenta a los movimientos y propuestas que se produzcan en el sector de las cooperativas de crédito.
El objetivo de Caja Rural de Salamanca será el crecimiento en todas sus magnitudes, no solamente en cuota de mercado o en las cifras de balance y de negocio, sino también en presencia cotidiana en la vida de sus socios y clientes, para que puedan reconocerla como una entidad financiera solvente, dinámica y eficiente, orgullosa de su origen salmantino e implantación castellano-leonesa y capaz de construir su propio futuro en beneficio de todos.
Para visualizar el Balance de Situación de Caja Rural de Salamanca de los años 2009 y 2010 pulse aquí.
Para visualizar la Cuenta de Pérdidas y Ganancias de Caja Rural de Salamanca de los años 2009 y 2010 pulse aquí.
Para visualiza los Flujos de Efectivo de Caja Rural de Salamanca correspondientes a los años 2009 y 2010 pulse aquí.
