
CAJA RURAL DE CUENCA nació en la segunda mitad de la década de los sesenta, como respuesta a las necesidades de las Cooperativas del Campo de la provincia, con clara vocación de servicio al medio rural.
Desde su nacimiento, CAJA RURAL DE CUENCA, ha caminado en una perfecta simbiosis con las Cooperativas Agrarias de nuestra Provincia, mostrándose desde su inicio con un concepto distinto al resto de las entidades financieras, pues si bien su primera actividad debería ser necesariamente velar por los intereses de los impositores y financiar los proyectos viables demandados en nuestra provincia, Caja Rural también nacía con una clara vocación de servicio a las Cooperativas, a sus socios, y al medio rural, que en nuestra Provincia abarca desde el pueblo más pequeño hasta nuestra capital.
Todo ello ha cristalizado en distintos departamentos a favor de los clientes y, especialmente, al servicio de las cooperativas agrarias, destacando el Gabinete Agrario, integrado por abogados, ingenieros, programadores informáticos y especialistas en seguros, subvenciones, etc. Así hemos venido ampliando nuestros servicios que se alargan cada día más, subrayando la vocación de Caja Rural por el apoyo a las Cooperativas Agrarias de Cuenca y para que estas sobresalgan por su rigor contable, la transparencia requerida en la información a sus socios, y su adaptación a las tecnologías más punteras.
CAJA RURAL DE CUENCA, LIDER EN EL SECTOR AGROPECUARIO DE NUESTRA PROVINCIA
Todo este buen hacer conduce sin duda al éxito de la tramitación de estas subvenciones, minimizando al máximo el número de errores posibles y contribuyendo definitivamente al buen fin de cuantas subvenciones tramitan los agricultores en Caja Rural de Cuenca, no siendo este caso una excepción, sino un estilo propio que caracteriza la atención de esta Entidad con cuantos agricultores ejercen su actividad en la provincia de Cuenca.