CAIXA RURAL CASTELLÓ

Mapa Web|
 Español
Buscador
Nuestra Entidad
  Una Caja Centenaria  

El periodo de tránsito del siglo XIX al XX sentó las bases del crecimiento de la sociedad castellonense en las décadas siguientes con el alumbramiento de una serie de instituciones que ejercieron un papel dinamizador decisivo en esa evolución hacia la ciudad moderna, próspera y plural que es Castellón hoy en día. En esos años decisivos se constituyó la Caja de Crédito Popular del Gremio de Labradores de San Isidro de Castellón, hoy Caja Rural Castellón, el día 20 de diciembre del año 1903. Apenas unos años antes se había constituido la Caja de Ahorros y Monte de Piedad en 1899, la Cámara de Comercio en 1901 y la Junta de Obras del Puerto en 1902.

Todas estas instituciones tuvieron un destacado papel en el progreso de Castellón en los últimos cien años, y siguen siendo un siglo después de su creación referentes decisivos en el tejido empresarial y social castellonense. El caso de Caja Rural Castellón es especialmente significativo, ya que tras cien años de existencia es la única entidad financiera de Castellón que mantiene su carácter local, sin haberse integrado en procesos de fusiones como el que registraron el resto de bancos y cajas castellonenses. Esta independencia viene avalada por los números de la entidad, que es hoy en día la primera caja local de España, y por su pertenencia a la Asociación Española de Cajas Rurales y sus empresas participadas, que garantiza la prestación de todos los servicios financieros del mercado, y por tanto competir en igualdad de condiciones que el resto de entidades de crédito.

 Recepción al rey Alfonso XII en 1905 en el centro Social

Recepción al rey Alfonso XII en 1905 en el centro Social

 

Pero si la historia de Caja Rural Castellón se inicia oficialmente en el año 1903,el proceso que dio origen a su creación se remonta unos años antes. Fue el 21 de mayo de 1896 cuando se constituyó el Gremio de Labradores de San Isidro de Castellón, dentro de un movimiento social que propiciaba la creación de unas instituciones que pretendían encauzar inquietudes y necesidades específicas tanto en el ámbito social como en el económico de la ciudad. En la conciencia colectiva de aquellos hombres que constituyeron el citado Gremio aún latía el referente que supuso la institución gremial tal como se concebía en la Edad Media, y que había resurgido durante el reinado de Fernando VII, concretamente por la circular de 25 de abril de 1815 que mandaba recoger y revisar las ordenanzas gremiales. Siguiendo esta filosofía que aún hoy marca el espíritu cooperativo, en el primer reglamento del Gremio, el que entró en vigor en el momento de su constitución en 1896, dentro de las condiciones que se exigían para ser socio figuraba la de “...procurar la restauración de los antiguos representantes de los gremios”.

La situación social de finales del siglo XIX estaba marcada por la abolición de dicho sistema medieval, los efectos de la Revolución Industrial, el enfrentamiento social entre grupos conservadores y liberales, republicanos y monárquicos, dentro de estos carlistas e isabelinos, y la promulgación de distintas Constituciones (hasta un total de siete). En definitiva, signos reveladores de que se estaba asistiendo al cambio de una época y, por tanto, situaciones nuevas que requerían de respuestas originales. Estas soluciones eran propuestas por cada grupo social.
 

Antigua oficina de la entidad

Antigua oficina de la entidad en la c/ Gasset, 8

 

El Estado aún no había asumido funciones tutelares como sí haría en el siglo XX para garantizar la salud moral y material de las clases menos favorecidas. Sin embargo, sí se veía en la necesidad de permitir que esas clases se protegieran a sí mismas. Ese es el espíritu cooperativa de finales del S. XIX y principios del s. XX. A través de una Real Orden Circular de 28 de febrero de 1839 se ordenaba a los gobernadores civiles que estimulasen a los trabajadores para que constituyeran corporaciones de ayuda mutua.

La fórmula que supone el cooperativismo, y que aún está vigente hoy en día en Caja Rural Castellón en los inicios del siglo XXI, surgió hace más de cien años propulsada por fuerzas de distinto signo. La cooperativa es un instrumento para conseguir determinados fines, al margen de la doctrina o ideología de las personas que lo integran, las cuales imprimieron un peculiar carácter a cada una. Así, en Castellón aparecieron en esa época, provenientes del antiguo y único Gremio de Labradores antes referido, la Cooperativa Agrícola San Isidro, impulsada por el movimiento social-católico; la Cooperativa Agrícola la Fertilizadora, creada por el Centro de la Unión Republicana; y la Cooperativa Cámara Agrícola Local, cuyos fundadores eran simpatizantes del Partido Liberal. Todas sus secciones de crédito se integrarían posteriormente en Caja Rural Castellón, que unificó todas las cooperativas de crédito de la ciudad de Castellón.
Sorteo del ahorro en la década de los 50
 

Sorteo del ahorro en la década de los 50. 

 

El cooperativismo se anticipó al legislador, ya que cuando surgieron este tipo de asociaciones, les dio cauce a través de la norma. El cauce legal utilizado para la creación de cooperativas fue la Ley de Asociaciones de 30 de junio de 1887, que sencillamente las mencionaba, sin aportar ningún tipo de regulación. No sería justo recordar los inicios del movimiento cooperativo en Castellón y de Caja Rural Castellón sin mencionar a Antonio Vicent Dolz, el padre Vicent, castellonense que propició más de un centenar de Gremios de Labradores en toda España, entre ellos el de Castellón. El Gremio de Labradores de San Isidro mantuvo desde su creación relaciones muy estrechas con el Círculo Católico de Obreros, hasta el punto que compartía su Casa Social en la calle Enmedio, mientras que los almacenes estaban situados en la calle del Mar, números 1 y 3 (hoy avenida Hermanos Bou).

El nacimiento de la Caja de Crédito Popular del Gremio de Labradores de San Isidro se produce después de algún intento con poco éxito de dotar de medios financieros a los asociados del Círculo Católico de Obreros. Anteriormente, el 1 de abril de 1895, tal y como recogió la revista de la época “El obrero católico”, se estableció dentro del Círculo una sucursal de la Caja de Ahorros de Valencia a iniciativa de José Matutano, encargándose de su gestión Rafael Gasset Lacasaña. Las imposiciones producían un 4% de interés anual, pero no tuvo una especial aceptación.

El presidente de los sindicatos agrarios católicos J.M. Azara expresaba gráficamente la situación a principios del siglo XX con esta frase: “El campo está sediento de dinero”. Los reformadores sociales lucharon por proporcionar crédito barato al campesino.

Era difícil que los grandes bancos concedieran préstamos a los campesinos, por lo que éstos se veían obligados a acudir al prestamista. Evitar la usura en el campo fue, pues, la principal causa de la creación de las cajas rurales. Su misión era a de conceder créditos a los asociados, convirtiéndose en el instrumento apropiado para el labrador.
 

  nuestra entidad  

Logo centenario

Els associats, en oferir a la Caixa Rural la seua responsabilitat personal i solidària, van aconseguir que aquesta es convertira en una potenta organització creditícia, i va poder aconseguir els recursos bé dels depòsits dels mateixos socis, o bé recorrent a altres entitats.

El 20 de desembre de 1903, després d'un període de debat i explicacions, es crea la Caixa de Crèdit Popular del Banc Lleó XIII, impulsada pel pare Antonio Vicent, i on van col·laborar en l'explicació del seu funcionament Salvador Guinot i Jaime Sanahúja. La Caixa és l'autèntic motor financer de l'activitat cooperativa. Sobre aquesta es recolza també el mutualisme cooperatiu, amb l'assegurança d'accidents i el Retir Obrer. Tot açò es va articular abans que oficialment es regularen aquestes contingències.

El desenvolupament de la Caixa Rural des de la seua constitució en 1903 fins hui, igual que el de la Cooperativa, s'identifica amb el de la ciutat. Va sorgir promoguda per uns hòmens amb l'objectiu d'afavorir el treball dels seus socis, facilitar-los préstecs a un mòdic interés i alliberar-los dels danys de la usura. Si bé inicialment la finalitat d'aquestos préstecs havia de ser necessàriament agrícola i tan sols per a socis necessitats (els que posseïen menys de sis fanecades de terra), posteriorment van ser eliminades aquestes limitacions.

La història de Caixa Rural Castelló, i amb ella la de la seua obra social, va coincidir durant molts anys amb la de la Cooperativa Agrícola Sant Isidre, la seua impulsora, finançant la seua activitat. No sempre va ser així; en els primers anys va recórrer al Banc Lleó XIII i inclús a fons del propi Gremi de Llauradors per a poder atendre les sol·licituds que davant de determinades circumstàncies adverses li feien els seus associats.

La primera entrega al capital de la Caixa Rural va ser de mil pessetes, fet pel Gremi per una sola vegada i sense dret a cap benefici; en 1909, després de la modificació dels seus estatuts, el Sindicat Agrícola va aportar la quantitat de quatre mil pessetes, estant format la resta del capital per les aportacions dels socis i els guanys obtinguts. El primer president del Gremi de Llauradors de Sant Isidre va ser Isidre Pachés Enrich, qui va prendre possessió el 21 de maig de 1896. En 1903, any de constitució de la Caixa de Crèdit Popular (hui Caixa Rural Castelló) el president era Félix Felip Reboll. El 13 de desembre de 1903 es va procedir a la lectura del Reglament de la Caixa de Crèdit Popular del Gremi de Sant Isidre, i es va proposar com a vicedirector espiritual del Gremi el reverend Manuel Pascual Marco. El 20 de desembre d'aquell mateix any es van fixar les aportacions d'entrada en 25 pessetes per soci i 50 pessetes si es triava la modalitat de soci protector, i es constituí aquell mateix dia la Caixa de Crèdit Popular. Pocs mesos després, el 21 de febrer de 1904, la Caixa ja concedia 50 pessetes per a les famílies dels agremiats pobres difunts, i deixava patent el seu marcat caràcter social que ha mantingut en els seus cent anys d'existència. Aquell mateix any també es va posar de manifest el caràcter emprenedor i innovador dels fundadors de Caixa Rural Castelló, en acordar-se arrendar una finca en el camí de Lledó, propietat de la viuda de Bigné, per a assajar el cultiu del cotó. Una altra mostra del servei de la Caixa a l'interés comú de la ciutat és la seua col·laboració en el projecte del Passeig camí de Lledó, a instàncies de l'alcalde de Castelló.
Director General

En els anys següents, la Caixa habilita diverses mesures socials per als seus socis, com ara ajudes per a l'assistència a l'escola nocturna o servei mèdic i farmacèutic. També en els anys següents a la constitució de la caixa, es posa de manifest la necessitat d'ampliar l'activitat creditícia de l'entitat, molt limitada al principi. Així, el 28 de febrer de 1909, s'acorda modificar els reglaments de la Caixa de Crèdit Popular a fi de donar majors facilitats per a concedir préstecs. 

Antonio Abelló Dalmases, director general.
 

L'activitat de la Caixa es va incrementant en els anys següents, en els quals s'adquireixen diferents solars en la ciutat per a allotjar l'activitat creixent de la cooperativa agrícola. L'activitat social s'incrementa amb ajudes per a assistir a l'escola nocturna i s'organitza una secció de pensions per als socis. Caixa Rural Castelló va sobreviure també a la Guerra Civil, amb l'entitat tutelada pels comissaris polítics. Cal destacar que l'any 1935 es va col·laborar amb la política econòmica del Govern per a abaratir els diners, ratificant els tipus d'interés fixats pel Consell Superior Bancari en un 1,15% per als comptes corrents; un 2,5% per a les llibretes d'estalvi i un 3,5% per a les imposicions a termini fix.

El 20 de gener de 1946, reunits en Junta General Extraordinària i a l'empara de la Llei de Cooperació de 2 de gener de 1942, s'acorda constituir la Caixa Rural de la Cooperativa Agrícola Sant Isidre de Castelló. Aquesta constitució significa realment l'adaptació a una nova legalitat. Posteriorment, en l'assemblea general celebrada l'11 de desembre de 1968, es va acordar la modificació del reglament, motivada per l'Ordre del Ministeri d'Hisenda del 14 de juny, a fi que la Caixa poguera sol·licitar la seua inscripció en el Registre d'aquell Ministeri, en la secció de Cooperatives de Crèdit. Més avant, va adaptar els seus estatuts a la Llei General de Cooperatives de 1974 i, finalment, a la Llei Valenciana 11/1985, per la qual es regeix actualment.

Presidente
Ignacio Ferrer Ros de Ursinos, presidente.

En els anys de postguerra, Caixa Rural Castelló va mantindre el compromís adquirit amb la societat local. D'aquesta manera, l'entitat va aportar 4.000 pessetes per a pal·liar els danys produïts pel desbordament del riu Sec el 21 d'octubre de 1949. També en 1956 la Caixa va comprar la planta baixa i tres altures de l'immoble situat en el carrer Sant Fèlix, número 2, on es va situar la urbana número 1 de l'entitat, la primera sucursal d'una entitat financera que s'obria en la ciutat. En 1957, la Caixa adquireix l'edifici on se situa en l'actualitat la seua seu central, en el carrer Gasset, número 1 (en aquella data, conegut com a carrer José Antonio). En els anys 60, Caixa Rural Castelló contribueix al desenvolupament urbanístic de la ciutat amb la construcció de 126 habitatges en l'avinguda Germans Bou. Ja en la dècada dels 70 es construeix l'actual Centre Social, ubicat en el carrer Enmig, número 49. Una altra fita històrica es produeix a finals dels anys 80, quan es formalitza la integració en Caixa Rural Castelló de la Caixa Rural La Fertilitzadora i la Caixa Rural La Cambra. Caixa Rural Castelló (en aquella època Caixa Rural Sant Isidre) es converteix així en l'única caixa local de la ciutat de Castelló. Serà en 1993 quan es comença a utilitzar la marca comercial de Caixa Rural Castelló.

La pertinença de Caixa Rural Castelló a l'Associació Espanyola de Caixes Rurals en l'àmbit nacional, participant com a sòcia en el Banco Cooperativo Español, Rural Grupo Asegurador i Rural Servicios Informáticos garanteix la qualitat dels productes financers de l'entitat. A això cal unir una plantilla jove i dinàmica, la majoria jóvens professionals amb titulació universitària i una excel·lent capacitació professional per a donar el millor servei a les actuals i futures demandes del mercat.

La implicació social de Caixa Rural Castelló, posada de manifest en els seus cent anys d'història, s'ha reforçat recentment amb la creació de la Fundació Sant Isidre, que és la institució que gestiona, des de l'exercici de 2002, l'obra social i cultural de l'entitat.